Capítulo 152 — El instinto de una esposa

Contessa terminó la llamada telefónica con una lenta y venenosa sonrisa que se extendía por sus labios. No era una sonrisa de alegría. Ni siquiera de satisfacción. Era algo más oscuro—retorcido, triunfante y cargado de crueldad.

La noticia que acababa de recibir se sentía como una recompensa del ci...

Inicia sesión y continúa leyendo