Capítulo 48: Fuera de escena

Los ojos de Arissa brillaban con codicia y un deleite perverso. Su voz goteaba ambición mientras se inclinaba más cerca de su tía.

—Sé exactamente lo que tengo que hacer —dijo suavemente—. Le daré a Dario un heredero—un hijo que gobernará la mafia italiana después de él.

Los labios de Contessa se ...

Inicia sesión y continúa leyendo