Capítulo 80: Bajo las luces de París

—¡Mila, estoy tan feliz de que hayas dicho que sí!

La voz de Matteo resonaba con una alegría desbordante mientras se inclinaba más cerca, con los brazos extendidos, listo para envolverla en un cálido y triunfante abrazo.

Pero Mila rápidamente presionó una mano temblorosa contra su pecho, deteniénd...

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