Capítulo 135

Era de mañana, y como en los últimos días, Felix estaba masajeando los pies de su amada. Cada día ella estaba más hinchada y con más dolor.

Cristina estaba sentada cerca, tejiendo junto a su señora, siempre con una sonrisa en el rostro, ansiosa por la llegada del pequeño.

—Entonces... ¿cómo está mi ...

Inicia sesión y continúa leyendo