Capítulo 32 32

Me apresuro a remover el elixir, desesperada por estabilizarlo. Pero en mi prisa, no noto cómo una gota de sangre resbala de mi herida y cae en la mezcla hirviente.

Contengo el aliento, maldiciendo mi torpeza. Estoy lista para desecharlo todo otra vez.

Pero algo increíble sucede.

Las burbujas negras...

Inicia sesión y continúa leyendo