Capítulo 40 40

—Tienes que comer algo.

Hago una mueca, sintiéndome demasiado nauseabunda. Hay una suave risa en respuesta a mi expresión infantil.

—Vamos, preciosa. Necesitas comer. ¿Cuál es tu comida favorita?

Gimo ligeramente, demasiado cansada y febril para pensar con claridad.

—Cuando era pequeña… —murmuro—. C...

Inicia sesión y continúa leyendo