Capítulo 41

Punto de vista de Avia

—¡Sube! ¡Atrás, a la caja de la camioneta! ¡Ahora!

La voz del conductor atravesó la noche. Áspera. Asustada. Pero decidida.

Sentí las manos de Lily bajo mis axilas. Arrastrándome. Mis pies rasparon la grava y la tierra.

—Te tengo —jadeó—. Solo aguanta. Por favor, solo ...

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