Capítulo 89

Punto de vista de Alexander

La embestí por detrás.

Con fuerza.

El grito de Mira resonó contra las paredes de mi dormitorio privado. Agudo. Desesperado.

—¡Ah...! ¡Más despacio...! ¡Alexander...!

No fui más despacio.

Mi pene se hundió en ella otra vez. Y otra. Abriéndola.

Una mano le aferra...

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