Capítulo 18 Nunca te dejaré ir.

Ellen

Ellen despertó con la suave caricia de la luz del sol filtrándose por las cortinas de la habitación. Su cuerpo aún estaba impregnado del calor de la noche anterior, de los besos, las caricias y la manera en que Derek había reclamado cada centímetro de su piel con una devoción que la había deja...

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