Buscando el paradero de Livy

De repente, Arthur se levantó de su asiento y, para sorpresa de Natasha, inmediatamente le agarró la muñeca.

—¿A dónde vas?

—Necesito encontrar la tumba del bebé que Livy estaba esperando —dijo Arthur.

—¿Para qué? ¿No te importa tu futuro bebé?

—Al menos debería rezar por el bebé y disculparme p...

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