Capítulo 42 Costo de la ambición

El silencio en la sala de juntas tras la firma del decreto de reestructuración era el sonido del poder absoluto. Los directores de la vieja guardia, aquellos que semanas atrás me miraban con un desprecio corporativo disimulado, ahora recogían sus tabletas ejecutivas con una rigidez humana que rozaba...

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