Capítulo 71 Refugio de las almas rotas

La mano enguantada que me arrastró hacia la negrura del túnel de ventilación secundario pertenecía a una de las escoltas tácticas avanzadas que Amelia había infiltrado semanas atrás en el sistema informático del hospital de la dinastía. No había dobles de París ni conspiraciones biológicas en la osc...

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