216

Para ser honesto, no entendía nada de lo que decía Karie. Mi mente estaba hecha un lío. Estaba pensando en demasiadas cosas al mismo tiempo. Todavía estaba Karen diciéndome que estaba casada. Necesitaba calmarme para pensar.

—¡Papá, quiero que lo conozcas! —continuó Karie, apretando mis dedos, mien...

Inicia sesión y continúa leyendo