Capítulo 14

Dormir en la misma habitación que un hombre capaz de matarte con una sola mirada es una forma estupenda de no alcanzar jamás la fase REM.

Permanezco inmóvil, con los ojos cerrados mientras la presencia de Alistair arde al borde del colchón. Su calor atraviesa las sábanas de seda y me eriza la piel....

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