Capítulo 30 Siempre

MARIELA

—¿Estarás aquí toda la noche? —quise saber. Damián se estaba durmiendo en la silla.

—Si es necesario si, —bosteza—no me puedo arriesgar a salir y que alguien me vea.

Afuera se escucharon voces, como si gente pasara por aquí.

—No hagas nada estupido, Mariela —me sentenció Damián.

—No pensaba...

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