Capítulo treinta y cuatro

Los tres estamos parados en la puerta principal mientras trato de buscar algo en particular. Mis ojos no dejan de mirar de un lado a otro mi teléfono; queriendo asegurarme de que esta es la dirección correcta y que no estamos perdidos. Eso sería un problema para nosotros.

—¿Entonces, deberíamos toc...

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