Capítulo treinta y seis

Emery

Corro instantáneamente por el pasillo vacío, ignorando a los guardias que han estado vigilando este piso; por si acaso alguien intenta sabotearnos. Las cosas son un poco diferentes ahora, nosotros, los de la realeza, no podemos estar en público por mucho tiempo porque nos preocupamos por nues...

Inicia sesión y continúa leyendo