CAPÍTULO 105

Emma hizo que cada chico se pusiera de pie y los olió. Luego se volvió hacia mí.

—No fue ninguno de estos chicos, Alfa, no tienen su olor.

Después se volvió hacia los chicos; sus ojos eran plateados y tenía las garras afuera.

—¿Cuál de sus amigos faltó esta tarde?

Los chicos temblaban.

—Donald ...

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