CAPÍTULO 140

Razer vino y se sentó cerca de mí, tomando mi mano entre las suyas.

—Te amo, Lacie, eres mi compañera, mi vida. Espero que no me manden lejos, me mataría estar lejos de ti.

—Si te mandan lejos, yo me iré contigo —dije.

—¡NO! Lacie, no lo harás. Tu lugar está aquí, estás destinada a convertirte...

Inicia sesión y continúa leyendo