CAPÍTULO 153

—Sujétalo tú también, Zeth.

Lo mantuvimos inmóvil mientras Luke le limpiaba las heridas, le ponía una crema y luego se las vendaba. Todo el tiempo Brad estaba gritando.

—Joder, tío, eso dolió como el demonio.

—Puedes darme las gracias después por salvarte la vida —dijo Luke.

—Ahora sí puedes dec...

Inicia sesión y continúa leyendo