CAPÍTULO 163

—Dieciocho, no te sigo.

—Hiciste en cuatro años lo que a todos les lleva ocho.

—Sí, supongo. Pero, ¿importa?

—Te graduaste primera de tu clase, fuiste la oradora principal, por el amor de Dios, con veintidós años.

Me encogí de hombros.

—Lo único que hice fue trabajar duro, no tomarme des...

Inicia sesión y continúa leyendo