A 195

—Siéntate; yo iré por él —dijo Razer.

Cinco minutos después, los dos entraron a la cocina.

—Ok, estuve hablando con Gina, mi amiga que trabaja en la frontera. Ya nos tiene todo listo para mañana en la noche. Pero me dijo algo más. Hace como dos semanas, tuvieron un oso blanco en el río que separa ...

Inicia sesión y continúa leyendo