A 212

—Cherity, vamos, déjalo en paz. Te sacaré el dinero de la caja fuerte —dijo uno de sus hombres. Razer lo agarró.

—Ahora estás a salvo, imbécil.

—Mira lo que tenemos aquí —dijo Razer—. Oro puro, jefe, tenemos libros, con fechas, nombres, lugares de entregas de droga y armas.

Le di otro puñetazo en...

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