A 254

—¿Em?

—¡¡Andrew!!

—Lo resolveré. Sí, nos la llevaremos.

Cuatro horas después, estábamos en el pequeño avión de lujo rumbo a París.

Marta estaba en la habitación de invitados, duchándose y vistiéndose con la ropa nueva que exigí que le consiguieran. También le pedí a Ben que comprara una cadena d...

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