CAPÍTULO 32

Nos encontramos con las fuerzas especiales fuera de la casa de la manada.

—Ted, lamento que nos encontremos de nuevo bajo estas circunstancias —dije mientras nos estrechábamos los brazos.

—Me debes a mí y a mi pareja la invitación al baile del Alfa este año —rió.

—Trato hecho, Ted. Vamos a correr...

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