CAPÍTULO 91

—Café y una botella de agua, por favor, si está bien —le pedí a Luna.

—Por supuesto, querida, lo que quieras. ¿Tienes hambre?

—No, gracias por la oferta —respondí con educación.

—Ahora vuelvo; tendremos una pequeña charla antes de que te vayas a dormir —desapareció en un instante.

—Así es mamá, ...

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