Capítulo 36: El accidente automovilístico

Entré a su oficina, de alguna manera ansiosa con mis materiales de limpieza en la mano. No lo vi en todo el día de ayer y solo podía esperar que viniera hoy.

Durante toda la noche, no pude dormir, seguía dando vueltas en mi pequeña cama. Levanté mi teléfono unas cincuenta veces, contemplando si deb...

Inicia sesión y continúa leyendo