Caos

El ambiente en la casa de la manada estaba cargado de tensión cuando Jack y yo entramos en la enfermería donde yacían los cuerpos de los guardias caídos.

El olor a sangre y acónito impregnaba el aire, un sabor amargo en la boca que me recordaba la violencia que se había desatado. La curandera, una ...

Inicia sesión y continúa leyendo