Capítulo 40 40

SANDRA

—Tay —dije, golpeando con mis uñas brillantes mi botella de agua—, agenda una reunión con mi primo inútil y pendejo.

Taylor, eternamente leal y trágicamente mal pagada en halagos, inclinó la cabeza.

—¿Fiona?

—¿Quién más? —sisée—. Por fin va a servir para algo.

Fiona, mi prima idiota del ...

Inicia sesión y continúa leyendo