Capítulo 74 74

MILICENT

Lo primero que sentí al despertar fue dolor. Un dolor como de fuego enterrado bajo la piel. El aire apestaba a madera húmeda, óxido y acónito, y cada bocanada que metía en los pulmones sabía a veneno.

Todavía tenía las muñecas atadas y el cuerpo me pesaba como plomo; cada músculo me dolía...

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