Capítulo 168: Demasiado tarde para arreglarnos.

El rostro de Aurora me lo decía todo: sorpresa, incredulidad y decepción.

Me golpeó como un puñetazo en el pecho.

—¿Lena… embarazada de ti? —repitió, su voz baja, casi como si no pudiera creer que esas palabras hubieran salido de mi boca.

Asentí lentamente, incapaz de mirarla a los ojos.

—Sucedió...

Inicia sesión y continúa leyendo