Capítulo 70: De pie.

El teléfono volvió a vibrar en mi mano, la pantalla iluminándose como un recordatorio severo del mundo que me esperaba fuera de esta habitación. El mensaje de Lena se sentía pesado, como una piedra presionando mi pecho, dificultándome respirar.

Mañana.

La palabra resonaba en mi mente, ahogando tod...

Inicia sesión y continúa leyendo