Capítulo 55

Eileen

Desperté con la pálida luz del amanecer filtrándose por las cortinas; me dolía el cuerpo y, aun así, de algún modo me sentía más completa que nunca. La punzada entre los muslos era un recordatorio de ayer: de las manos cuidadosas de Regis, de sus susurros reverentes, de cómo me hizo sentir v...

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