Capítulo 33

El número me impactó como si fuera un golpe físico. Mi visión se nubló por un instante y mi respiración se detuvo.

—Doscientos—Logré articular, levantando la mano de manera instintiva.

—¿Estás loco? ¿Cómo pudiste ser tan imprudente?—.

Antes de que mi mano pudiera impactar, mi madre se interpuso...

Inicia sesión y continúa leyendo