Capítulo 40

YARA

Me quedé ahí tendida lo que pareció una eternidad, con el pecho subiendo y bajando mientras miraba sin ver el techo, bajando poco a poco de mi subidón. La mente la tenía completamente en blanco y el cuerpo se sentía pesado e increíblemente ligero al mismo tiempo.

Entre la neblina, noté e...

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