Capítulo 131 Destinada a dos: completamente desnudos

Luara

Mi corazón parecía a punto de salirse del pecho. Ver a aquel lobo gigante de color gris parado justo frente a mi puerta, en el segundo piso, hizo que se me helara la sangre.

Conocía muy bien las reglas de mi edificio. Era antiguo, tranquilo y estaba ubicado en un barrio donde solo vivían ...

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