Capítulo 133 Destinada a dos: consuelo

Luara

El sonido de la puerta de mi apartamento cerrándose detrás de los dos hermanos resonó en la sala vacía.

Me quedé inmóvil en el mismo lugar durante largos minutos. Sentía que la cabeza me daba vueltas y me dolía tanto el pecho que me costaba respirar. El aroma a cedro, cuero y lluvia que a...

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