Capítulo 134 Destinada a Dos: plantita

Lucien

El silencio dentro del automóvil era pesado y sofocante.

Lucas conducía en dirección al centro de la ciudad con los ojos fijos en el asfalto y la mandíbula apretada. Fingía que no había pasado nada, pero yo podía ver el leve temblor de sus manos en el volante. Estaba perturbado, aunque s...

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