Capítulo 142 Destinada a dos: Regalo

Lucien

El sol del atardecer comenzaba a descender entre los grandes edificios de vidrio de la ciudad, tiñendo el cielo de tonos anaranjados y morados.

Estaba sentado en mi escritorio de la oficina, pero mi atención estaba lejos de las leyes y los procesos. Las palabras de mi hermano de aquella ...

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