Capítulo 8 8

Gabriela

Frustrada por no encontrar nada útil en mis investigaciones, me tiré en el sofá de la biblioteca y me quedé mirando el techo unos segundos. El olor de los libros antiguos era reconfortante, casi como un abrazo silencioso, y eso ayudó a que mi cuerpo se relajara a pesar de tener la mente...

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