Capítulo 98 98

Alba llegó a las ocho con una mochila pequeña y una expresión que ya conocía demasiado bien la ansiedad ajena.

—No necesito otra explicación del calentador de biberones.

Draco cerró la boca.

Jade levantó una ceja.

—Te ganó antes de empezar.

Vera estaba despierta en brazos de Alba, mirando una lámpar...

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