Capítulo 30 Dudas, acertijos y una verdad escondida.

Que se fuera justo ahora me hizo sentir necesitada, fría y sola. El silencio que dejó en la habitación era pesado, casi sólido, lo que me hizo sentir miedo. ¿Cómo pudo armar ese plan de dejarme con las ganas? Sentía la piel erizada, no de placer, sino de una frustración que quemaba. ¿De verdad lo me...

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