Capítulo 17 Sus propios fines.

La luz del sol se colaba por aquellas elegantes cortinas en sus enormes aposentos, había amanecido, era lunes, y todo empresario sabía que no había tiempo para tomar un descanso, levantándose de su lujosa cama, Elías miraba el reloj, eran apenas las 7 am, hora adecuada para comenzar su día, y bajand...

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