Capítulo 38 Mantenerla a salvo.

Alice pataleaba, lloraba sintiéndose rota, la estaba besando, la estaba tocando. Elías Harrington estaba sobre ella besándola y su cuerpo era tan grande como el de Elijah, le resultaba imposible el derribarlo con su fuerza, la tenía completamente sometida y sus manos estaban detrás de su cabeza suje...

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