Capítulo 56 Sin perdón ni olvido.

Mirando la tranquilidad en el rostro de su amada, pensamientos viejos volvían a Elijah; recordó aquel momento en que su madre le pidió que, cuando se enamorara, tratase a su amada como si fuese una delicada rosa, sin nunca olvidar las espinas que tendría, en sus palabras, una rosa era hermosa y deli...

Inicia sesión y continúa leyendo