Capítulo 42 41° La rutina

Hades

El cuero del asiento trasero del sedán crujía con el leve movimiento del vehículo mientras nos adentrábamos en el tráfico denso y húmedo de Londres. La llovizna golpeaba los cristales con un murmullo constante, pero dentro del habitáculo el ambiente era pura ponzoña.

Adela permanecía a ...

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