Capítulo 48 48

—¿Una orden de cualquiera de las dos?

El guardia asintió con una sonrisa ajena.

—Bastará.

Maelis soltó mi mano.

—Entonces dejamos de dar órdenes.

—Eso va a ser más difícil para ti.

—Para las dos.

Elianor tomó el medallón encendido.

—Necesitamos comprobar si la red distingue una petición de una orden...

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