Capítulo 52 52

—Nunca la rompí.

La frase se quedó entre las dos.

Miré el cuaderno sobre la mesa.

—Entonces sigue activa.

—Sí.

—¿Y Darien puede usarla?

—Probablemente.

—No te pregunté eso.

Maelis apretó la mandíbula.

—Sí. Puede intentarlo.

Solté una risa breve.

—Perfecto.

—Naira…

—No me toques.

Se detuvo.

Bien.

Al ...

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