Capítulo 54 54

—Suéltame.

Maelis abrió los dedos.

La hebra negra tiró de nuestras muñecas antes de que pudiera dar un paso. El dolor subió hasta el codo.

—Eso responde la pregunta —dije.

Taren se acercó.

—¿Cuánta distancia permite?

—Vamos a averiguarlo.

Di un paso atrás.

Nada.

Otro.

La hebra se tensó.

Al tercero, ...

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