Capítulo 14 CAPITULO 8

SOMMER

Dar vueltas en la cama toda la maldita noche, sin poder dejar de pensar en el sexy, arrogante y condenadamente irresistible hombre que ahora se supone que será mi amo… tampoco ayuda. Cierro los ojos y ahí está: su cuerpo, su rostro, sus manos, y sobre todo… esos jodidos ojos. Jesús, esos mal...

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